domingo, 29 de julio de 2012

Ridículo

Éste es el ridículo (bolso) que he hecho para el traje estilo imperio. Está realizado con la misma tela (lino) y forrado con tela de algodón (de sábana). 
En un principio, iba a hacerlo de otra forma, siguiendo este estupendo tutorial, pero viendo imágenes por internet, descubrí este modelo y ya no podía pensar en hacerlo de otra forma. El problema es que para este tipo de ridículo no encontré un tutorial en internet, así que un poco por observación, deducción y metiendo también la pata, he conseguido hacer algo decente. Y al menos, para la siguiente vez que lo haga, ya sé qué errores no debo cometer.


Éste es el patrón de las 6 piezas principales. Las aletas en las puntas sirven para que al doblarlas se quede la punta sin costura en los laterales. Pero por ejemplo, si quisiera que el revés del bolso fuera de otro color, estas aletas no serían necesarias.



Se va uniendo pieza a pieza.



Y se doblan las aletas.

El culo del bolso y el forro ha sido lo más desastroso del todo, y es lo que haría de otra forma la próxima vez. La idea era crear otro bolso con el forro del mismo diámetro que forman las 6 piezas ya cosidas. La imagen de abajo es lo que me "salió" a mí, pero habría varias formas de hacerlo, estoy segura.



Luego cosí la parte sin coser de la "aleta al culo del bolso, tal y como se muestra en la imagen.

Se une luego el forro por arriba, creando ya de paso el canal por el que meteremos la cinta para atarlo.

Así quedaría.


Y varios puntos de vista.


No ha quedado mal, pero he cometido algunos fallos garrafales como coser hacia fuera la parte con costura del forro (menos mal que no tiene que verse).

Por otro lado, con una tela más rígida y no tan maleable como el lino, este modelo en particular debe quedar mucho mejor.

El vestido al que acompaña aparecerá en la siguiente entrada :D

domingo, 15 de julio de 2012

Remodelación traje romántico

El año pasado hice un traje para un baile romántico. Tenía poco tiempo para ello (pocas horas durante una semana) y poca tela, así que lo que salió fue un traje sencillo con el que quedé insatisfecha pensando que le podría haber sacado más partido.

Así que he empezado con su remodelación para reutilizarlo en el Baile Romántico de este año. 
¿Por qué no hacer un traje nuevo? Pues porque me gusta utilizar las cosas y veo una tontería que el traje que hice se quede en el armario por siempre jamás cuando puede servirme de base para uno "mejorado".

El boceto me recordaba un poco a los trajes de finales del XVII, por la falda especialmente, pero viendo imágenes de trajes de mediados del XIX, me decidí a ello al no verlo tan descabellado.
Empecé por el cuerpo. Para empezar, en su día le puse cremallera (¡Horror!), pues era lo más rápido, así que tengo pendiente hacerle unos ojales en la parte trasera.
Con otra tela, de color verde, hice puntadas de nido de abeja, siguiendo este tutorial. Desmonté la parte frontal del cuerpo y añadí el panel con el smocking que había creado. No es perfecto, pero me gustó el resultado.


Ahora falta ponerle el fruncido con puntilla que adornará el escote y hombros.


En cuanto a la falda, constaría de la falda per se y la sobrefalda, para la que utilizaría la tela de la falda original.
En este aspecto, he tenido varios problemas. El primero, mi jaula de crinolina no tenía las dimensiones de una crinolina como Dios manda, pues fue, como no, un apaño de última hora. Así que; ¿tendría suficiente tela? NO. Es por eso por lo que decidí utilizar la falda original como sobrefalda porque como iría abierta por delante, esto podría disimular el hecho de que no hubiera suficiente tela.
El otro problema fue que de la tela verde sólo me quedaban 4 metros, y cuando volví a la tienda, ya no tenían del mismo color. Compré 4 metros más de otra tela igual pero de un verde más claro.
Utilizaría el verde oscuro para la parte frontal y el verde claro para la parte trasera, que iría cubierta con la sobrefalda, con lo cual, esperaría que no se notara.

Del lateral y de la cuña, hay dos piezas.

Este es el patrón que utilicé para la falda. Al final opté por utilizar el verde claro en la parte de atrás intercalándolo con el verde oscuro, para que, en caso de que se viera, no pareciera un "apaño", si no hecho adrede jeje. Además me gusta como queda, le da un aire más festivo.


Para la cinturilla, que iría toda fruncida, hice algo de trampa. Cogí una goma que midiera lo que mi cintura y la cosí con la máquina a la circunferencia de la parte superior de la falda, de manera que me salió un fruncido uniforme y bien repartido de forma igual por todos los lados. 


Luego le cosí la cinturilla con entretela de por medio para que quedara más consistente.


Para la sobrefalda hice lo mismo.

El resultado no es perfecto pero ahora al menos no es un vestido tan aburrido como el original y la falda tiene más libertad de movimiento.


Faltan muchas cosas todavía, pero son detalles, como lo que mencionaba más arriba sobre el fruncido con puntilla para el escote, y unos flecos de cortina para la parte inferior de la sobrefalda, que, como puede verse en la foto, ha quedado más corta que la falda.

Y también me queda hacer una jaula en condiciones. La que utilicé como base es prestada (gracias Ryette) y pronto cambiará de manos.

sábado, 30 de junio de 2012

Tela para un imperio de verano

Ya tengo tela para un nuevo vestido imperio de verano, que espero estrenar en Palma. Tenía en la cabeza una tela verde, pero fue ver ésta y no poder imaginármelo de otra manera. Es de lino, para no pasar mucho calor.


El problema es que al ponerla en remojo, ha desteñido un poco, así que el blanco ha cogido un color rosáceo. Pero bueno, es lo que tiene la ignorancia, y según mi madre, que la tela no debe de ser buena jeje.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Blusa eduardiana (Belle Epoque)

Esta blusa la terminé hace un par de meses, y me costó bastante trabajo, aunque al final quedó bastante bonita. No tengo muchas fotos del proceso, así que explicaré a grandes rasgos cómo la hice.
Está hecha con tela georgette y tres tipos de encaje: un entredós de unos 4 cm de ancho; uno, de unos 2 cm de ancho, y el otro de 1 cm de ancho.

Primero hice un patrón base de blusa que utilizaría al final.

Luego con 4 piezas rectangulares de tela hice 4 lorzas en cada una, dos largas y dos más cortas. Fue aquí cuando me arrepentí de haber comprado ese tipo de tela tan escurridiza y juré que nunca más trabajaría con ella.

Una vez hecho esto, el montaje de la parte delantera consistió básicamente en ir uniendo unos entredoses de encaje con otros (el más ancho iba a ser la pieza central) y también uniéndolos a esas 4 piezas con lorzas.
Luego con el patrón marqué en la pieza resultante por donde irían hombros, sisa y cuello.

La espalda fue más sencilla, pues iba a ser sólo una pieza de tela. Las tiras de encaje las cosí sobre ésta y después vacié la tela sobrante bajo el entredós.

El cuello también consistió en unir unos entredoses con otros:
Las mangas son un poco abullonadas por arriba y también están decoradas con tiras de encaje. Y los puños está hecho sólo con el entredós más ancho.


Los cierres, tanto en los puños como en el cuello por detrás, son corchetes transparentes, y hay cosidos por encima de ellos unos botones forrados con la misma tela de la blusa.

Conclusiones: Trabajar con tela georgette es horroroso, pero el encaje, aunque delicado, es de lo más agradecido. Lo que peor quedó fueron las lorzas, que además cada una tiene un largo y se nota si te fijas. Y el cuello creo que lo hice demasiado largo para mí, aunque para eso siempre hay solución, quitando una tira de encaje.


jueves, 3 de mayo de 2012

Blusa interior

Esta blusa la hice para llevarla debajo del corsé para que no estuviera en contacto directo con la piel. La tela utilizada es batista, y tiene una decoración muy sencilla. 
Son dos piezas: delantera y trasera y a ello se le añade el entredós de delante y la cinta al escote y los tirantes.


martes, 1 de mayo de 2012

Polisón. Parte I: el cuerpo

Hace ya unos meses por fin empecé con el cuerpo del polisón. He ido avanzando muy poco a poco y con mucho cuidado porque me imponía bastante y porque realmente quiero que quede bonito. No es que no quisiera que los otros trajes no quedaran bien, pero éste es distinto porque no está pensado para ninguna reunión en concreto, lo hago porque me apetece mucho tener un traje de esa época, y además no tengo prisas por ello, así que hacer las cosas rápido y mal (aunque no se vea) no sirve. Aunque claro está, mis fallos voy a tener, que aun estoy aprendiendo en esto de la costura.

Desde un patrón base de camisa, dibujé las piezas que compondrían el cuerpo.
En la imagen, aparecen las piezas sobre el forro que he usado, y empecé a trabajar sobre éste para poder corregir cualquier error antes de pasar el patrón a la tela "buena".

La tela es tafetán de color burdeos con una cenefa en algo parecido al terciopelo en un tono más oscuro. Mi idea era utilizar la cenefa no aleatoriamente si no siguiendo las curvas del cuerpo.
Eso me obligó a cortar cada pieza con sumo cuidado y utilizando cada pieza como guía para la siguiente, de manera que además utilizaba más tela, ya que quería que cuadrara el dibujo.
Cada pieza está entretelada para dar rigidez al cuerpo.
Y así es como quedó la parte de la espalda. Por muy poco no me cuadraron a la perfección cada pieza, pero vista de lejos, la cenefa parece toda una.


Una vez montadas todas las piezas, llegó la hora de probar, ver fallos, cambios que se puedan realizar.
Para empezar, me di cuenta de que el pico de la espalda tendría que descoserlo porque de lo contrario cuando me ponga la falda de polisón me hará una arruga extra-grande.

El cuerpo se ha de cerrar por delante. Y además, en el centro lleva una pieza de una tela distinta, de terciopelo granate. Esta pieza no está entretelada, ya que de por sí, el terciopelo ya tiene bastante consistencia.
Primero fruncí una pieza rectangular de terciopelo, y después la amoldé a la pieza de patrón que ya tenía en papel y en el forro.
Ésta fue la parte más difícil porque el fruncido no fue tan fácil de manejar como esperaba, y acoplarlo al cuerpo mucho menos. Añadí a cada lateral del terciopelo una tira de 1'5 cm más o menos para evitar que se vieran los corchetes.

Los corchetes que usé son como estos:
Son de lo más socorridos y también pueden usarse como sustitutivo del busk en la confección de corsés.
En la foto de abajo pueden verse mejor como quedan ya cosidos al cuerpo.


En esta foto se ve cómo queda todo junto, pero antes de añadirle las tiras laterales al "triángulo" central de terciopelo.


El Cuello:
Creí que sería fácil hacer el cuello que yo quería, a lo bruja malvada de cuento, y seguramente lo sea, pero como no, me fui por el camino largo y desconocido y tuve que hacer un remiendo.
Mi cuello está formado por tres piezas, cuando lo mejor hubiera sido que fueran dos, algo así como:
Así es como hice el forro del cuello.
Por fuera la tela es el tafetán con la cenefa, y por dentro está forrado por el terciopelo granate.
En las fotos puede verse el remiendo que hice en la parte de atrás. En realidad, no queda mal y parece que esté hecho adrede, por eso lo dejé así.




Y por último, quedaba descoser el pico inferior de atrás. De esto es de lo que he quedado menos contenta ya que no pensé en ello desde un principio y es algo que, sabiéndolo de antemano, podría haber quedado mejor. 
Así es como quedó al final la espalda:


Y ahora, sólo quedan las mangas, que aun están por hacer, y añadirle flecos para recargarlo todo un poco, y entonces, ya tendría terminado el cuerpo. Pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión :D



lunes, 30 de abril de 2012

Sombrero Eduardiano

Últimamente he estado enfrascada en la confección de un sombrero eduardiano.  A principios del siglo XX, se llevaban este tipo de sombrero enorme muy recargado en su decoración, bien con flores, plumas, e incluso con aves disecadas. Yo no voy a llegar a tanto y con materiales baratos ha quedado algo no perfecto pero aparente.


He utilizado:
- sombrero playero de paja (el único que tenían en la tienda era uno azul horrible).
- tela para forrar el sombrero.
- lo que se quiera para decorar. En mi caso: pasamanería, flores artificiales y plumas.


Los pasos son fáciles. Primero hay que cortar la base y sustituirla por tela rígida.
Después viene lo más laborioso, que es forrar todo el sombrero, tanto por dentro como por fuera. Yo utilicé la misma tela para ambos lados, aunque no me quedó todo igualado y me faltó tela para cubrir el casco, así que tuve que utilizar otra (en las fotos se ve).


Y por último, se decora a gusto.